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LOS NEMOS

quienes somos

quienes somos

 

El joven LUCAS PAOLINELLI nacio el 08/02/88 en la provincia de Buenos Aires, luego vivio en Entre Rios y finalmente se mudo a Mendoza, acutualmente tiene 19 años. Sus primeras experiencias fueron en la escuela de verano donde aprendio a flotar, tambien nado en aguas abiertas del Rio Parana.

El joven FERNANDO CUBELLS nacio el 13/06/87 en Mendoza acutualmente tiene 19 años, es hincha de la lepra. Sus primeras experiencias en el agua fue en la escuela de verano del club Pacifico, espera aprender mucho en este espacio.

El joven MAURICIO FERNANDEZ nacio el 01/05/88 en Mendoza, es hincha de river, sus primeros pasos en el medio acuatico fue en la escuela de verano Hualilan, espera aprender a nadar diferentes tipos de estilos de nadoy todo aquello que pueda ser mas reevante a la hora de aprender a nadar.

El señor GUILLERMO CARRIZO. 31 años. Casado, 3 hijos. experiencia en mar, rios, lagos y en la pelopincho. Mis espectativas estan puestas en aprender a mejorar mis capacidades de nado acuatico y ver esta disciplina de un punto de vista mas pedagogico.

 

Salida a cahceuta

1-  ESTACIONES PREPARADAS POR LOS INSTUCTORES DE

 MONTAÑA.

Rapel:     

En esta experiencia, el hecho de estar sostenidos por una cuerda de la cual dependíamos, nos genero algo de inseguridad, especialmente cuando nos íbamos a disponer a bajar. Percibir visualmente el vacío, también genero reacciones de temor. Pudimos sentir que nuestras pulsaciones estaban mas altas y nuestro cuerpo se encontraba algo tenso, principalmente las manos y brazos. Esto provoco que nuestros movimientos se vuelvan un poco torpes y aya menor fluidez y coordinación en ellos. Tal vez una situación que no era muy complicada, viéndola desde afuera, si lo era para nosotros. Por ejemplo algunas de las recomendaciones e indicaciones que nos daban los guías, no las comprendíamos en el momento, volviendo a cometer el mismo error varias veces.

Las percepciones visuales que mas nos impactaron fueron mirar hacia abajo al bajar, invirtiéndonos de cabeza. Fue una sensación extraña y tal vez algo graciosa por la forma de bajar. Por otro lado fue algo molesta ya que la sangre se nos iba a la cabeza.

A algunos les costo lograr invertirse y encontrar la técnica indicada para hacerlo. cuando nos íbamos a dar vuelta para ponernos de cabeza teníamos que gritar “tensión” al guía que estaba abajo sosteniendo la cuerda.

Escuchamos comentarios sobre si era seguro el equipo (sogas arneses etc) como se hacia para bajar que movimientos y posturas debíamos usar.

En esta experiencia el equilibrio no se noto tanto, o por lo menos para nosotros ya que la mayor parte del tiempo bajamos colgados de la soga, la cual nos sostenía, incluso el guía que estaba abajo nos sostenía la cuerda para que no nos vayamos para los costados.

Lo kinestesico también jugo un papel importante en nuestra percepción ya que la soga y el arnés era lo que nos sostenía y el contacto corporal con estos nos permitía mantenernos seguros del peligro.

Equilibrio: 

Se trataba de un circuito que  teníamos que pasar caminando y saltando en diferentes superficies y de diferentes maneras para caer correctamente haciendo uso de nuestro equilibrio para no fallar.

El circuito estaba compuesto por caminatas sobre senderos angostos, pasaje por el costado de un puente, llevando nuestro peso hacia delante, saltar y caer en determinadas marcas que los guías habían dejado. Pasajes de una piedra ala otra buscando la técnica mas adecuada para pisar bien.

En determinados momentos hicimos usos de nuestras manos y brazos para ayudarnos, por ejemplo pasar un pequeño canal, sosteniéndonos de cuerdas puestas a los costados y para subir a un caño donde debíamos pararnos y hacer equilibrio sin caernos.

En general en todas estas pruebas no tuvimos mayores inconvenientes.

A lo largo de todo el circuito un o una instructora (según cual nos haya tocado) nos iba siguiendo diciéndonos como pasar algunos obstáculos y por donde. También cuidándonos en algunos casos, por ejemplo al pasar el puente ya que si caíamos, a pesar de que había agua nos podíamos golpear.

En la dos ultimas pruebas fue en donde se complico mas, donde había que pasar por un caño que estaba en forma horizontal, caminando y cruzando por arriba en canal de agua y luego debíamos volver pasando por una soga pero esta vez sin alguna otra ayuda.

Esta soga estaba en el agua por lo que dificultaba mas aún el paso, que si estuviera en el aire, ya que el agua no estaba quieta y por lo tanto ayudaba a que perdiéramos el equilibrio.

En este circuito de equilibrio nos vimos afectados por las percepciones tactileskinestesicas por el hecho de estar en contacto con las diferentes superficies al saltar, caer y hacer equilibrio. También visuales ya que de nuestra visión dependía que percibamos de que forma íbamos a saltar y con que fuerza, según el obstáculo que se nos presentase. Y por ultimo la percepción auditiva ya que nos iban guiando de forma verbal.

Nos dimos cuanta que a veces cuando sentíamos que perdíamos el equilibrio, se presentaba una sensación de inseguridad y miedo, que nos jugaba en contra cuando en realidad debíamos estar atentos y concentrados en el ejercicio.

Escalada y tirolesa:

Primero, en escalada nos volvimos a poner los arneses, cascos etc. Debíamos escalar una pared rocosa hasta un determinado punto y luego bajar. Mientras íbamos subiendo buscábamos los lugares mas apropiados para sostenernos y pisar asegurándonos de no perder el equilibrio. En ocasiones se dificultaba ya que algunas piedras o grietas eran muy pequeñas y debíamos ejercer mucha fuerza por parte de los dedos de las manos para no soltarnos.

En esta prueba utilizamos sobre todo la percepción táctilkinestesica ya que debíamos ir asimilando, a medida que ascendíamos,  que piedra o parte rocosa era la mejor y mas conveniente para pisar  y sostenernos, y cuales no.

No hubo casi comunicación con el guía, solo a la hora de bajar nos daba algunas recomendaciones como bajar con las piernas en ancho de hombros y sentados en los arneses (como en Rapel).

Para nosotros esta experiencia no nos provoco ninguna sensación de inseguridad o miedo.

Pudimos darnos cuenta también cuando subíamos que casi todo nuestro cuerpo se pensionaba por completo.

Otro aspecto a considerar es que para no perder el equilibro teníamos que tirar nuestro peso hacia delante, osea contra la pared, y no irnos mucho hacia atrás.

Esto lo relacionamos con el ejercicio de pasar por afuera del puente en la anterior experiencia de equilibrio.

Luego en tirolesa todos los del grupo coincidimos en que nos pudimos relajar dentro de todo, y esperar llegar a la otra punta. Solo se tensionaba la mano con la cual nos sosteníamos de la soga que iba en la polea, pero nada mas.

Estuvo presente tanto la concentración visual y kinestesica.

No tuvimos que hacer tanto uso de nuestro equilibrio puesto que íbamos sentados en el arnés, o por lo menos así lo sentimos nosotros.

Conclusión:

Concluimos en que el equilibrio en mayor o en menor medida, estuvo presente en todas las pruebas. Estuvieron presentes también las percepciones visuales, kinestesicas y laberínticas, las cuales no estuvieron separadas sino que se dieron conjuntamente.

Cada postura en la que nos encontrábamos, requirió d diferentes tonos musculares, y estos tonos también se vieron modificados por los estados emocionales en los que nos encontrábamos al realizar cada actividad.

Si relacionamos esto con el medio acuático obtenemos, que paso algo parecido ya que en el agua también habrá que buscar el tono adecuado para flotar, cambiar de posiciones flotando, nadar un estilo etc.

Por ejemplo si relacionamos la escalada en roca, con estar en el agua flotando, podemos decir que en las dos circunstancias debemos estar mas tensionados que relajados, ya que por un lado cuando escalo una pared rocosa, no puedo aflojar los músculos que me permiten mantenerme aferrado a  piedra porque sino podrirá resbalar y hacerme daño aunque este sostenido por una soga. Y por otro lado en el agua, si dejamos de movernos nos sumergimos (o por lo menos una parte de nuestro cuerpo), por lo tanto la actividad acuática requiere también de la tensión de determinados grupos musculares, mientras otros descansan.

Solo es cuestión de adaptarnos a los diferentes medios y actividades que se realizan en estos para lograr una mayor eficiencia y eficacia en nuestros movimientos.

2- ACTIVIDADES FUERA DEL AGUA

Registros y conclusiones de las experiencias.

Estación 1: inversión de la postura.

Observaciones directas.

Hacer vertical:

ü      Hubo perdida del equilibrio y caídas hacia los costados.

ü      Falta de postura (se arquea la columna y flexionan los brazos).

ü      Nos mantenemos poco tiempo.

Hacer balanza:

ü      Desestabilización.

ü      Falta de equilibrio.

ü      Falta de postura.

Caminar en vertical:

ü      Podemos dar solo algunos pasos con piernas flexionadas.

ü      Perdida de equilibrio. (hacemos mas fuerza con un brazo que con el otro).

ü      Dificultad para caminar puesto que nos vamos hacia adelante y hacia atrás.

Leer un apunte en vertical:

ü      Se pierde fuerza.

ü      No se coordinan los movimientos.(entre leer y hacer el triangulo).

ü      Al leer se pierde aire y resulta mas complicado.

Por un lado hubo contacto kinestesico con el suelo, a través dela manos ya sea en la vertical, balanza, etc. otro sentido que estuvo presente fue la vista. Para algunos integrantes del grupo, hacer la vertical con los ojos cerrados resulto mas fácil, para otros no.

Las sensaciones perturbadoras fueron la perdida de equilibrio, lo que llevaba a que nos fuéramos  par a los costados o par adelante. En otros casos fue la perdida de fuerza por parte de algunos y el miedo a golpearse.

Algunas reacciones de defensa fueron la falta de envión en la vertical, por miedo a pasarse. También la separación de piernas o la flexión de ellas para no perder equilibrio, por ejemplo caminando en vertical. Apoyar muchas veces las manos o moverlas mientras hacíamos la vertical. Hacer fuerza con los dedos para poder mantenerse.

Cuando hacemos la vertical nos tencionamos en los brazos principalmente, en la columna y abdominales. Hay un cambio en la expresión del rostro mostrando nerviosismo.

Estación 2: caída sobre un colchón de brazos.

Observaciones directas.

Dejarse caer en vertical:

ü      Cambio en la expresión del rostro y la coloración de la piel.

ü      El cuerpo se va para los costados.

ü      Se abren las piernas al caer.

ü      Nos doblamos al caer.

Parado de espaldas dejarse caer:

ü      Mayor seguridad

ü      Hay mayor relajación al caer.

Las informaciones sensoriales involucradas fueron de tipo kinestesicas cuando apoyábamos las manos en vertical, y al caer sobre los compañeros. Visual fue en todo momento. También auditivas pero en menor medida.

En este caso algunas perturbaciones fueron tener miedo a irse para los costados o caer mal. Pero en general esta experiencia se realizo con mas confianza y tranquilidad.

Como reacciones de defensa rescatamos que cuando algunos sentían que no iban a llegar, volvían a la posición inicial. También doblarse al caer y no mantener la rectitud del cuerpo, por miedo a caer fuerte.

En los cambios tónicos, hubieron rigidez en los brazos y cambio en la expresión del rostro.

Estación 3: inclinaciones el muñeco d goma.

Observaciones directas.

ü      Entre mas cerca mas seguridad para e compañero del medio. Este se encuentra tenso, su mirada se dirige a donde va a caer.

ü      Entre mas lejos menos seguridad.

ü      Las reacciones defensivas empiezan a aparecer a los 45º.

ü      Con los ojos cerrados mantiene la cabeza recta.

ü      Cuando el compañero del centro esta enfrentado a sus ayudantes, mantiene su cabeza dentro de todo recta. Solo cuando cae de espaldas, lleva su cabeza hacia delante.

Cuando se encuentra ubicado de lado con respecto a sus ayudantes, cada vez que lo empujan para la derecha su cabeza se torna a la izquierda y viceversa.

Algunos integrantes del grupo eran mas tolerantes que otros en relación con cada caída mostrándose mas relajados y con una mirada tranquila otros todo lo contrario.

Las informaciones que provocaban las reacciones tónicas eran por ejemplo verse cerca del suelo, el contacto con los dos compañeros que lo empujaban (debido a la fuerza y velocidad con la que estos lo hacían). Por otro lado el miedo a caer y que no lo reciban o la imaginación (cuando cerraba los ojos) de que ya se esta cerca del suelo, también fueron causas de cambios tónicos.

Estas reacciones tónicas fueron, ponerse tenso, principalmente cuando se acercaba al piso, cambios en la expresión del rostro (por ejemplo con los ojos cerrados tensionaba los músculos de la cara).

Nosotros concluimos en que aunque sabíamos que iba a haber un compañero a cada lado, la mayoría nos sentimos inseguros y mas aun cuando cerrábamos los ojos.

También hubo descuidos por parte de los 2 ayudantes que empujaban al compañero del centro ya que en reiteradas ocasiones ocurrieron caídas.